miércoles, 23 de julio de 2008

Capturing the Friedman. Parte 1 de 3.


En la inconmensurable dicha de convalecer "siempre con la pierna en alto" reví uno de los documentales más desconcertantes que he tenido oportunidad de conocer, Capturing the Friedman, un extraño documental sobre la histeria colectiva y la piedra angular de la sociedad norteamericana: la familia de clase media. Un extraño envio de pornografía infantil es detenido en la aduana estadounidense, la investigación apunta al destinatario, Arnold Friedman. El único dato fehaciente del documental es este, al Señor Friedman le enviaron pornografía infantil de los Paises bajos. Lo que sucede despues es el caos, ¿Cómo un profesor, físico, padre de una familia de clase media, que tenia una escuela de computación puede de pronto convertirse en un pedófilo monstruoso? El sistema judicial norteamericano toma cartas en el asunto y con una orden de cateo entran en la casa Friedman encontrando pilas de revistas de esta misma especie, la cosa es que el informe dice que se encontraban por toda la casa, lo cierto (o al menos eso muestran las fotos tomadas en el cateo) es que las revistas estaban en un sitio oculto a la vista en el estudio del señor Friedman.

La noticia se esparce, los medios toman cartas en el asunto y comienza una guerra contra los Friedman, de algún sitio (la investigación previa para tener un caso en contra de Arnold Friedman) aparecen decenas de niños que fueron vejados y abusados sexualmente por el señor Friedman y el menor de sus hijos, Jesse, que en ese momento cuentan con 50 y 18 años respectivamente, lo que inicialmente pareciera un simple juicio por tener pornografía infantil y que se limitaba a 15 dias de carcel y una fianza cara, pero pagable por la clase media norteamericana, se convierte en innumerables casos de abuso infantil y una fianza de un millón de dolares. Al no tener esta cantidad de dinero, los friedman entran a juicio. Los elementos son dudosos, lo dice el mismo oficial a cargo de las investigaciones: "El juicio se basa, sobre todo, en el testimonio de los niños y no en pruebas físicas, que son insuficientes".

El final de la primera parte del documental, que pareceria bastante, es que Arnold Friedman se declara culpable para salvar a su hijo de la carcel. Condenado de 10 a 30 años en prisión, el padre es encarcelado en 1988, acusado de innumerables abusos a menores. La familia friedman comienza a resquebrajarse.

La segunda parte de este articulo, el juicio de Jesse y la persecusión de la sociedad, los medios y las autoridades a esta familia que vive en el paraiso suburbano de Great Neck en Long Island y representa el sueño americano.

sábado, 17 de mayo de 2008

Usted está aquí

Pues mis queridos ciber-espectadores aqui estoy, y si estan leyendo esto es que "usted está aquí". Ni he desaparecido, ni he ido a pelear con las FARC, tampoco fui asesinado por el ejercito en un operativo antinarcoticos como aseguraron el New York Times, el Washington Post o el Acontecer del rumbo mexiquense. Les mando un saludo y pronto les tendre noticias sobre asuntos importantes y banales de mi vida (como sé que no pueden dormir sin saber mi humilde opinión del mundo...) así que, sin más por el momento, los dejo. Ya pueden dormir tranquilos, yo se que estaban con el "Jesus" en la boca preguntandose que habia pasado con camaranegra13. Ahí los vidrios...

domingo, 6 de abril de 2008

La búsqueda eterna del yo.






Hace algún tiempo volví a ver por primera vez "La dolce vita" del gran maestro del cine, Federico Fellini. Que terrible trancazo me fuí a dar. Marcello intenta encontrar un sitio para sí. Vaga por los distintos mundos, todos tratados magitralmente por el ojo mágico de Fellini: desde el retorno a la vida de la campiña con su padre, hasta el glamour hollywoodense; pasando por el mundo intelectual, por la fé, por la nobleza decadente que llega en estado de putrefacción al siglo XX y culmina en la inevitable caida en la nada, en la banalidad, la superficialidad, lo inverosimil.

Creo que la premisa, la busqueda constante del yo, un yo pérdido en la decadencia de los valores, de las ideas y del cual no hay salida... o más bien, sí la hay. Esta ahí, justo frente a ti, pero no quieres verla, no quieres oirla, estamos tan ahogados en la monstruosidad de la posmodernidad que nos negamos porque somos incapaces de adoptar un compromiso con nosotros mismos y nuestros intereses, al fin y al cabo el mundo posmoderno puede ser muy seductor.

El retrato de una humanidad corrompida, ávida de soluciones inmediatas, de un ser humano ocupado en parecer y olvidar el ser, todo a través de la historia de Marcello, el escritor que vive del chisme y que, cuando piensas que no se puede ir más hacía abajo, termina en el mundo de la publicidad, metáfora de la mentira maquillada de valor. Sin duda, Fellini nos muestra una visión, bastante pesimista, de un mundo pérdido en el absurdo de todo lo que lo conforma.

Al tratar las relaciones humanas existe una constante: la incapacidad de comprometerse con el otro. Esto es lógico, ante una total desubicación existencial, es imposible ubicarse en el otro, y si existe esta ubicación es completamente falsa. Desde la primera secuencia vemos esto. un Jesucristo desubicado, volando por una Roma a medio construir y que retorna al Vaticano. ¿Cúal es el sentido de esto? simplemente que Marcello intente sacarle un teléfono a alguna de las chicas que se asolean en una azotea.

A partir de este punto, la vertiginosa caida de Marcello nos conduce a la desesperación. Que opte por cualquiera de las personas que tiene enfrente. Que se quede con Anita Ekberg en la fontana di Trevi (La tetona de Fellini de "si volvieran los dragones" de Fito), que se quede con la mujer dominante que lo espera en casa, que vaya con la aristrocata golpeada, que se encomiende al falso milagro, que vaya a discutir sobre poesia con el intelectual que mata a sus hijos y se suicida, que regrese con el "rabo verde" de su padre a la campiña, que se quede con las putas del cabaret, pero sobre todo que vaya con ese ángel y termine su novela. No lo hace, prefiere seguir en la monstruosa superficialidad de "la dolce vita".
Los ideales han caido, la sociedad ha caido, el mundo se enfrenta a su espejo monstruoso y permanece apático e indiferente ante sí mismo.

Sólo me queda unas preguntas ociosas ante esta pelicula: "La dolce vita" causo revuelo en el año 1960 por estos planteamientos, ¿Cómo llegamos a este nuestro presente? ¿He tocado fondo?

Prefiero velar ese maldito espejo y soñar en una pagina porno del internet.