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viernes, 13 de noviembre de 2009

“Que la ley sirva a un principio más alto: la justicia.”

Palabras más, palabras menos este es uno de los diálogos centrales de la película The hurricane, basada en la vida de Rubin “The hurricane” Carter. Y mientras Denzel Washington conmueve con su interpretación, Bob Dylan motiva a creer y Norman Jewison presenta un argumentado estudiado y repasado por el cine estadounidense pero llevado de manera sobria, casi purista; abruma el peso del argumento, donde en el centro se encuentra esta frase que precede al presente post, sin embargo la mente no deja de aislarse de la ficción para retornar al terruño…
Varias palabras han pasado el umbral entre lo que pienso y lo que quiero escribir, pocas lo han cruzado. La aniquilación (no encuentro otro término, lo siento) de Luz y Fuerza, la penitencia del paquete fiscal, la gozosa impunidad de nuestro gobierno, las reformas ladeadas todas del mismo lado, fenómeno que contradice todas las leyes de la física: ¿Cómo algo de tan poco volumen (la clase política) puede pesar más que 90 millones de seres compuestos por la misma materia? Es ilógico, como nuestro traqueteado país. No encontraba la forma de relacionar estos acontecimientos sin caer en la queja berrinchuda, el insulto sordo o la criticonería cliché de todos los días.
Que la ley sirva a un principio más alto: la justicia. Si esta frase la hubiera dicho Washington al sur de la frontera tendría (para tener correspondencia con el entorno) que llevar una enorme carga de sarcasmo. Y es que la idea de justicia que tiene el señor aquel que carga la banda presidencial en nuestro país es bastante como él: corta, simple, gris, sin ingenio ni elocuencia. ¿El narco es la causa de la inseguridad? Atacamos al narco (hay que ver a qué narcos). ¿El sindicalismo chupa el presupuesto? Eliminamos los sindicatos (hay que ver qué sindicatos). ¿La crisis golpea la economía del país? Aumentemos la recaudación (hay que ver quiénes pagan impuestos). ¿Es posible tal falta de imaginación, semejante nulidad de estrategia?
El asunto es que, como dijo el abuelo general de Alberto Cortez, “Los pendejos son un frente muy amplio que cubrir”, y yo añadiría que ese frente es tan grande porque la pendejez es contagiosa. Hace algunos sexenios echarle el paquete al “señor presidente” era cosa de todos los días, ¡claro! Sabíamos (aunque no pudiéramos decirlo) que el presidente tomaba las decisiones en esa especie de dictadura “democrática” que vivimos durante más de 70 años. Pero si algo nos ha enseñado la naciente democracia mexicana, es que la pluralidad y el dialogo (valores fundamentales de tal sistema de gobierno) sólo sirven para instaurar nuevas y pequeñas células dictatoriales llamadas representantes (un eufemismo repetido hasta el cansancio) que confunden la ley con la retórica estéril, el comisionismo estancado y el partidismo a ultranza.
Parece que nuestra clase política es presa del más intransigente empirismo jamás conocido, todo tiene que ver con leyes, reformas de leyes, derogación de leyes, comisiones revisoras de las leyes, juicios sobre la ley, leyes sobre las leyes… tangible y perceptible como es, la ley parte, funciona y alcanza a la ley. ¿Dónde quedó la justicia? Ese principio ideal que se pretendía alcanzar para conformar una sociedad trasladándolo a un papel ¿Dónde esta?
Una definición primaria de justicia es: “Virtud por la que se da a cada uno lo que le pertenece y merece […] Así los griegos establecieron que algo es justo cuando su existencia no interfiere con el orden al cual pertenece […] Cuando no ocurre así, cuando una cosa usurpa el lugar de otra, cuando no se confina a ser lo que es, cuando hay alguna demasía o exceso se produce una injusticia.” (Ferrater Mora. Diccionario de filosofía. Pp. 1979) Cuando una ley interfiere con el orden de una comunidad ¿no es entonces una ley injusta? Cuando nuestros “representantes” se exceden en el concepto de dar a cada uno lo que le pertenece y merece ¿No son nuestros representantes injustos? Cuando “nuestro” presidente no se limita a cumplir sus funciones en pos del beneficio de la comunidad sino que responde a intereses de grupos partidistas, sindicales, empresariales y personales ¿No es entonces injusto el gobierno? Ya no hablo de lo de usurpar porque es tema muy sabido por el señor ese que dice estar al frente del país. Y para que “la cuña apriete” una última cita sobre la justicia:
[En La República] Platón examina, y critica, diversas concepciones de la justicia. Por lo pronto, estima inaceptable concebir que la justicia es (sic) el restablecimiento por cualesquiera medios – incluyendo medios violentos – de algún desequilibrio producido por un exceso. […] no admite tampoco que la justicia consista en hacer bien a los amigos y daño a los enemigos. En particular, Platón se opone a la concepción del sofista Trasímaco, el cual afirmaba que lo que se llama <> es un modo de servir los propios intereses, que son los intereses del que tiene, o los que tienen, el poder. Los poderosos son fuertes; estos hablan de justicia, pero, en rigor, quieren reafirmar, y justificar, su dominio sobre los demás miembros de la comunidad. En suma: la justicia es un encubrimiento de intereses particulares; de ahí la definición de Trasímaco de la justicia como <>. (Ferrater Mora. Diccionario de filosofía. Pp. 1980)

jueves, 13 de agosto de 2009

Lynch o el deseo de posesión…




Nunca me he considerado fan de un director cinematográfico en específico, creo que como en la vida siempre hay cosas que nos salen bien y otras que preferimos simplemente pasar de largo sin prestarles mayor atención. Esto me ocurre con varios directores desde Mike Nichols hasta Fellini, pasando por Bergman, Chaplin, Kubrick, Kurosawa y Buñuel. Y es que creo que el sentido de propiedad (como lo mencionó Natalia) es el inicio de las discusiones bizantinas y de las grandes vergüenzas de la historia humana… Lo digo sin ninguna pretensión izquierdosa o de emancipación existencial. Así somos, estamos entregados a la necesidad de poseer porque así funciona el mundo –mientras más posee uno, cree tener más poder –.
Así pues, me enfocó al tema de hoy después de una mudanza, abandonado por el cable e internet y con muchas cajas que desempacar… ahora prefiero ignorarlas.
Extrañas imágenes sobrepuestas de una mujer en éxtasis y un elefante mientras el bramido del segundo se confunde con la expresión de terror de la primera, blanco y negro… Se adivina la intención de plasmar un sueño, imágenes sin sentido literal, pero significativas ante el título del film de principios de los años setenta The elephant man. Desde este punto se adivina la genialidad del director, el único referente es el título de la película, y las primeras imágenes ya comienzan a develar puntos álgidos, invitándonos al morbo… El primer impulso es querer VER al hombre elefante, con un guiño muy especial, Lynch se burla de nosotros, estamos en un circo a finales del siglo XIX en los barrios bajos de Londres, Anthony Hopkins nos guía dentro del pabellón de fenómenos, cruzando todas las puertas que explícitamente nos anuncian “no entrar”, Hopkins deja de ser el personaje (el renombrado doctor Frederick Treeves) para volverse uno con nosotros. Con ansiedad morbosa queremos conocer al hombre elefante… Lynch no nos deja. Sera hasta el tercer intento que veremos, a contraluz, la silueta del monstruo.
Pero, ¿qué es realmente conocer a alguien? Con la más fina interpretación del personaje Víctor Huguesco, Lynch nos muestra que ver al hombre elefante no es suficiente para definirlo, adentrarnos en el alma humana es tal vez una de las mayores recompensas y también una de las más difíciles empresas en lo que a relaciones humanas se refiere. John Merrick (el nombre cristiano del hombre elefante) se convierte de monstruo en ángel con sólo recitar el salmo 23 y al llorar porque “nunca una mujer tan hermosa me había tratado bien.”
El hombre elefante está a la vista. Y la respuesta es abrumadora y al mismo tiempo comprensible, ¿quién no intenta poseer al fenómeno? La problemática de la otredad, no con un sentido de repulsión o rechazo, sino de posesión. El dueño del circo lo quería para ganar dinero explotando el morbo por su condición, el médico (Hopkins) quiere poseerlo para ayudarlo, el velador del hospital también quiere lucrar con su apariencia, en una de las escenas más crudas que recuerdo haber visto en mi vida. La lógica que no responde a intereses o deseos, plantea que la cuestión de la otredad no es sólo el rechazo – que es más bien analizado como una respuesta primaria – sino que aquello que nos resulta extraño lo queremos poseer, domesticar, hacerlo nuestro pero sin elevarlo al grado de semejante. La dignidad humana prevalece con una frase simple y predecible, (pero el problema no es qué se dice sino cómo se dice) “¡I’m not an elephant! ¡I’m not an animal! ¡I’m a human bean! ¡I’m… a man!”
David Lynch brinda una enorme lección de la dignidad humana y retomando el punto inicial sobre cómo el sentido de pertenencia es lo que desata las más triviales discusiones y los más serios problemas de nuestra condición. ¿Por qué tenemos que obligar al “otro” a decir nuestras palabras? ¿Por qué creemos que sin nuestro juicio definitivo el “otro” queda desamparado?
No quiero poseer a Lynch y toda su obra, de la cual, dicho sea de paso, creo que todas se defienden solas y que, a mi subjetivo parecer, sólo dos filmes son brillantes (de los que he visto), al punto de conducirme a las lagrimas (The elephant man y A simple history). No es que uno niegue lo avasallador de otras de sus propuestas como Mulholland drive, El lado oscuro del camino, Salvaje de corazón o Terciopelo azul; pero es que Lynch en verdad son dos, el de las historias lineales (sencillas) y el de las obras conceptuales, experimentales o como “madres” uno quiera llamarlas. Una de las leyendas urbanas generadas a partir de este director fue que A simple history fue una película hecha por capricho, porque algunos críticos (los más feroces poseedores del conocimiento y del destino de cualquier autor en cualquier expresión artística) dijeron que Lynch no podía contar “una historia sencilla” porque estaba obsesionado por rebuscar y desfragmentar sus historias en pos de “parecer” un director de culto (mientras más raro e incomprensible uno se convierte en parte de círculos más “selectos”, por no decir de círculos raros e incomprensibles).
¿No somos nosotros los que damos la categoría de hombre elefante a todo aquello que nos parece distinto e inalcanzable? ¿No es el sentido de pertenencia una manera de deformar el objeto para poderlo subordinar a nuestro entendimiento? ¿No son las palabras de Merrick un llamado que invita a conocer más que a juzgar?
Así las cosas, así funcionamos en función del funcionamiento…

lunes, 29 de junio de 2009

Golpes, golpes, golpes y goles...

Golpe de estado en Honduras, cierre de campañas en el terruño, dios no quiere a los drogadictos según el peque-presidente y la inconstante selección mexicana que un día juega bien y al otro bien los juegan.

¿Cómo vincular problemáticas que van de la política a la otra política, después un mortal hacia la religión y de ahí un brinco con le reverse arbitrario al deporte?Hagamos el intento...

Y sigue la yunta andando, cuando parecia que el barzón de los golpes de estado se habia roto y que resultaba inutil seguir arando el camino de las dictaduras bananeras latinoamericanas, viene Honduras a decir que aún no... Latinoamérica no está lista para transiciones pacificas de poder, que una propuesta no puede ser aceptada porque "los muchos" tienen un valor inversamente proporcional al de "los pocos". Y estos "pocos" se vuelven muchos cuando se trata de defender a la nación de "los otros" y "los otros" resulta que es el 94% de la población... Sólo en la democracia latinoamericana se puede considerar que la mayoria es minoria y que la minoria es absoluta. Claro, el dinero puede más que las conciencias, y salvar una economia minoritaria respaldada por unos miles de obedientes cachorros con uniforme y fusil resulta más importante que una multitud armada de hambre y miedo...

Pero si esta multitud funciona en colectivo, ¡Cuidado! las tendencias políticas, los distintos y diversos intereses políticos se unifican en un miedo aún mayor, el miedo de no seguir mamando de la vaca incansable del presupuesto nacional, y magicamente desaparecen los colores y las iniciales, todos tenemos que volcarnos al ruego arrastrado de hombre despreciado que no acepta el rompimiento... ¡Voten! por favor ¡voten!, -o a la amenaza- ¡sino votas me muero! -la actitud perdonavidas- ¡No votes! tú vas a sufrir las consecuencias... ¿No son acaso estas frases un plagio de una canción de José Alfredo? Tal parece que sí. Y es que el dinero que uno puede ganar con un gobernante cómodo, o con unos papelitos tachaditos es tentador, sólo en este municipio querido por todos, -y sobre todo por las fábricas a las que se les permite tirar sus desechos al río Lerma- nuestro respetado presidente municipal gana la pauperrima cantidad de $300,000 al mes... un proletario comprometido con la gente, sin duda.

Pero siempre es facil darles esquinazo a estas perjurias contra "la sacrosanta democracia" y, como siempre, resulta más facil echarle la culpa a otros de los problemas que nos aquejan, como en aquella marcha por la paz en el DF, los que la encabezaban eran los directores de las fuerzas policiales, de los derechos humanos, de la secretaria de seguridad pública y, casi risible, entonaban y cargaban con las consignas de "¡Queremos soluciones!"... A quién se lo decian, sólo ellos sabian, ellos eran los que tenian que dar soluciones. Sin duda, el más aquejado con esto de cargar las culpas de otros es el barbudo ese del que hablaba nano, el tal señor Dios, al que no tengo el gusto de conocerlo, pero vaya que es famoson el Señor. Ahora resulta que este señor, que habla por la boca de nuestro presidente (Que honor!!, Calderón es más vicario de Dios en la tierra que el Papa) Condena a los drogadictos a una vida de suplicio en el infierno porque el señor ese barbon, presente y ausente, único pero partido en tres, nos dice que lo hemos ofendido por un churrito, o por una raya, o por un arponazo... ¿Se ocupara Dios de los drogadictos, cuando no tiene el tiempo de salvar a 120 millones de mexicanos de un gobierno tan inepto, falso y despota? Pues bueno es una manera de solucionar el problema del tráfico de drogas en el país... Sino entienden cúal, pues yo tampoco, hay que preguntarle a Calderonais...

Pero los maestros de los pretextos y las exculpaciones en este pequeño cacho de tierra son y seran siempre los futbolistas ¿Cómo explicarse la terrible decepción de la selección mexicana? Siempre he considerado que el deporte es uno de los botones más claros para entender la ideosincrasia de un país. ¿Por qué? porque en el deporte estan vertidos los intereses de una nación, qué me gusta hacer, cómo me gusta hacerlo, qué tipo de cosas me importan y qué otras no. Así, el futbol es como la élite política del país, ellos son los que se llevan el 90% del pastel, los que tienen horas y horas pagadas en televisión, no pagadas por ellos sino por los que no pertenecemos a esa élite, son los que tienen en sus manos -y pies- cambiar el curso de un país con una buena actuación y, por su pollo, los que menos les importa realizar tal cambio... ¿Cuándo entrenan los futbolistas si se la pasan haciendo comerciales? ¿Cuándo los políticos revisan y hacen sus planes de campaña si se la pasan posando en sesiones fotográficas y haciendo slogan's que convenzan a la gente de que no son tan malos como parecen?

Y todo parece apuntar a que la culpa es de Dios, Dios no quiere a Zelaya por rojo, Dios no quiere a los mexicanos porque no votan, Dios no quiere a los drogadictos porque fomentan el tráfico de drogas y la selección no juega bien casi por obra de Dios: El estado del campo (Dios lo puso mal), tuvimos las oportunidades pero no pudimos concretarlas (Una fuerza sobrenatural no dejaba entrar al balón), los contrarios jugaron un gran partido (Dios prefiere a los guatemaltecos, pero no a los venezolanos), Hace falta trabajo (Dios no nos deja trabajar)...

Así las cosas. En fin, todo parece apuntar a que "se viene el estallido" en latinoamérica, en la comunidad del aguila y la serpiente, ya se boicoteo un partido de futbol en el estadio azteca, no llegó ni a la mitad, como parece apuntar que no llegará a la mitad el padrón electoral que votará el próximo domingo... Un golpe de estado encabezado por la sociedad civil, por la via legal, suena muy bien... Seguramente no lo sera, se avecinan tiempos tormentosos para el país, la única diferencia es que al menos ahora seremos nosotros los que diremos para dónde soplar...

Golpes de estado, Golpes a la democracia, Golpes de pecho y Goles inexistentes... Todo por culpa de Dios.

miércoles, 10 de junio de 2009

Las hijas de los "Soldados de Salamina"

Se acabaron las páginas de Soldados de Salamina, entrañable libro de Javier Cercas que regala un "relato real" sobre la busqueda de relatos, el encuentro con una historia y con 'la historia' de los heroes olvidados de la guerra civil española.
El narrador, en este caso el mismo Cercas, hace la labor detectivesca de armar un relato sobre el fallido fusilamiento de Sanchez Mazas (Ideologo falangista) por parte de los golpeados republicanos huyendo a Francia ante la inminente llegada de los franquistas...
Encontrar como embonar una anecdota poco verosimil y armar una historia completa es la verdadera trama. Cercas funje como un detective en busca de las pesquizas que armen su relato, donde la constante busqueda y los ocasionales encuentros son los que hacen de este libro una obra entrañable, aunque la resolución es ambigua, casi en segundo plano, pues lo que no permite despegar la vista de la tinta impresa son los hallazgos, los desazones, la busqueda del escritor por encontrarse en su propia ficción (en este caso su visión de "hechos reales")...

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Cuando leí "Los detectives salvajes" me parecio que Bolaño era un escritor paternalista con el lector. No en la imagen del padre-guia sino del padre que le da mil pistas erroneas al hijo para que sea él quien encuentre el camino (mientras el padre se rie del pequeño mancebo tropezandose a cada paso que da y de su desesperación creciente). A este tipo de padres sólo se le puede querer odiandolos o endiosandolos. Creo que es la visión creciente de un autor como el chileno... Cercas hace de detective salvaje, buscando y encontrando los hilos que comienzan a tejer su relato. Aunque la forma de narrar es más tradicional que la de Bolaño, la voracidad del ritmo, de la vertiginosidad y pasividad a momentos, hacen que el hambre de narración vaya en aumento hasta el punto de las lagrimas. Sí. Cercas no escribe "los detectives salvajes" él es uno de los tantos detectives salvajes que hace la labor de reclutar nuevos detectives salvajes en cada mortal que tiene la fortuna de abrir un libro...

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Creo que la parte más conmovedora del libro es cuando el autor-narrador debate sobre la figura del heroe... El resultado es irónico. Sanchez Mazas nunca pretendió ser heroe y lo fue, y tal fue su necedad de no ser heroe que pasa a la historia como un "buen escritor mediano" o lo que es lo mismo, "un buen escritor, pero no un gran escritor". Marilles (la última pieza del rompecabezas del relato de Cercas), soldado de mil guerras, olvidado en un asilo olvidado de un pueblo olvidado de la cada vez menos recordada Francia, es el verdadero heroe, a pesar suyo o, mejor dicho, a dolor suyo:

"Los heroes sólo son heroes cuando se mueren o los matan. Y los heroes de verdad nacen en la guerra y mueren en la guerra. No hay heroes vivos, joven. Todos están muertos. Muertos, muertos, muertos. [...] Cuando salí hacia el frente en el 36 iban conmigo otros muchachos. Eran de Terrassa, como yo; muy jóvenes, casi unos niños, igual que yo; a alguno lo conocía de vista o de hablar alguna vez con él: a la mayoría no. Eran los hermanos García Segués (Joan y Lela), Miquel Cardos, Gabi Bladrich, Pipo Canal, el Gordo Odena, Santi Brugada, Jordi Gudayol. Hicimos la guerra juntos; las dos: la nuestra y la otra, aunque las dos eran la misma. Ninguno de ellos sobrevivió. Todos muertos. El último fue Lela garcía Segués. Al principio yo me entendia mejor con su hemano Joan, que era justo de mi edad, pero con el tiempo Lela se convirtió en mi mejor amigo, el mejor que he tenido nunca: éramos tan amigos que ni siquiera necesitabamos hablar cuando estábamos juntos. Murió en el verano del cuarenta y tres, en un pueblo cerca de Trípoli, aplastado por un tanque inglés. ¿Sabe? Desde que terminó la guerra no ha pasado un solo día sin que piense en ellos. Eran tan jovenes... Murieron todos. Todos muertos. Muertos. Muertos. Todos."

Cercas plantea que "al final, es un puñado de soldados los que salvan a la civilización" y al toparse de frente con alguién de ese puñado, olvidado, retirado, a uno no le queda otra cosa que pensar en hacer un post a modo de homenaje.

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Yo tuve la fortuna de conocer algunos de esos guerreros olvidados.

Se llamaba "Abuelo" y le decian "Manolo". Ante Soldados de Salamina no dejan de pasar por mi mente las cicratices de metralla en la pantorrilla derecha del viejo, la historia de sus oidos sangrantes por una granada, de imaginar esa enorme humanidad disparando en retirada huyendo a los picos de Europa asturianos, conocedor de los montes, de los parajes, los bosques, las bestias y los peligros naturales pero no del destino. De la explosión fuera de la tienda y de sacar pedazos de humanidad a la intemperie para continuar comiendo, con sus compañeros de tienda, una hogaza de pan partida en tres con manchas de sangre...

Se llamaba "Tita Trini" y le decian "Trinidad". Ante Soldados de Salamina no deja de pasar por mi mente el luto cansado y lento de más de 60 años que se desliza por la cocina, la madre erguida que entierra a su hija porque los medicamentos son para los soldados y no para una adolescente enferma, la esposa implorante por una firma que impida el fusilamiento de su esposo en la posguerra (Si sólo hubiera llegado 10 minutos antes, esos disparos que oyó a lo lejos nunca hubieran sonado). La mujer, viuda de esposo y huerfana de hija que veia todos los días al delator de su esposo salir tranquilamente a unas casas de distancia y seguir viviendo 60 años más...
Se llama "Abuela" y le dicen "Luisina". Ante Soldados de Salamina no deja de pasar por mi mente la "internacional" entonada con orgullo, dolor y un dejo de rabia; la huida a las cuevas del "Cuetu", el cerro cercano al pueblo, único refugio ante las alarmas antibombas, los soldados volteando la casa en busca de víveres, hombres, una noche de amor robado... y la niña de 10 años observando, sujetada a la falda de su madre o refugiandose en los brazos de su hermana mayor, Trinidad, que ya tenia bastante dolor y aun así trataba de dar consuelo. Esa niña que a los diez tenia que ser mujer para soportar el odio de sus compatriotas...

Dicen que la guerra civil española es de las más crueles por haber tenido la mala suerte de ser el "conejillo de indias" del armamento nazi, que preparaba su masacre... Creo que la guerra civil fue de las más crueles por ser una guerra entre hermanos, no fue el norte contra el sur, ni una lucha de clases, sino una guerra que inició en una cena, sentada la familia a la mesa, con una discusión de ideales entre padres e hijos, sobrinos y tios, hermanos y hermanas... Entre españoles y españoles.

Un pequeño homenaje a esas 4 mujeres (Mi abuela, mi madre, mi hermana, mi sobrina), cuatro generaciones paridas por los Soldados de Salamina.

lunes, 8 de junio de 2009

4 Músicas gigantes de 4 gigantes film's...


Siempre que uno habla de cine, siempre que uno discute sobre las grandes películas... siempre, inevitablemente, uno termina olvidando u omitiendo algún filme importante...
Pero, como siempre, uno vuelve a tocar el tema, ¿por qué? es apasionante (al menos para un aficionado al cine)...
Hablar de la música en el cine siempre es problemático por dos cosas:
1.- No siempre se distingue entre sonido y banda sonora en una película.
2.- Cuando se trata sobre la música en una película no siempre se considera cuando se habla de música existente que se usa en la película o sobre música creada para la película.
Despues de estas dos aclaraciones comienzo un pequeño sendero sobre 4 bandas sonoras musicales que han marcado el cine Estadounidense. ¿Qué quiere decir esto? que no contemplare todas aquellas bandas sonoras (fabulosas) que no sean del género musical, tales como el Padrino, Casablanca o Apocalipsis now, así como películas hechas para filmar una obra musical como The wall. Basta de justificaciones y comenzamos...

Wizard of Oz: Película estelarizada por Judy Garland que iniciaria así no sólo su carrera, sino una estirpe de maravillosas actrices (Liza Minelli y Elizabeth Taylor) que abarrotaron las marquesinas norteamericanas durante más de 6 décadas. Este musical rompió los parametros de producción del cine, ganó oscares a granel y és una de las pocas películas que se han "coloreado" cuando su producción original fue hecha en blanco y negro, además de remasterizado casi cada decada (principalmente en lo que a la calidad de su banda sonora se refiere) para beneplácito de las generaciones que hemos disfrutado con "Somewhere over the rainbow".

West side story: Este filme es el precursor de la adaptación de musicales de Broadway a la pantalla grande. La magnifica reinterpetación del "Romeo y Julieta" de Shakespeare a los suburbios Neoyorkinos de finales de los años 50, donde dos pandillas antagónicas se disputan el control del barrio a costa del amor de Maria (Inmigrante Puertorriqueña) y Tony (Norteamericano blanco). La enorme producción aunada con una formula probada y comprobada en el teatro de la música de Bernstein y letras de Sondheim, así como la dirección de Robbins y Wise, hicieron de este musical el referente obligado de una obra de arte total, donde la combinación de las actuaciones, la fotografía, la coreografía, el guión, la dirección embonaban y se relacionaban de manera casi imperceptible para dejar que la película viviera por sí sola. La música de este film se ha convertido en referente obligado no sólo para el musical sino para innumerables películas -e incluso canciones de latitudes inimaginables como V centenario de LFC- que intentan dar un sabor especial a su arte, mis canciones favoritas de este film: "Maria", "Somewhere", "Tonight" y "I feel pretty".

Dancer in the dark: La sobre-explotación del género musical hizo que un gran número de estos filmes cayeran en la superficialidad y el artificio per se, sin que esto fuera significativo para la historia narrada o para la cinematografía en sí. Un crítico especialmente ácido de esta "decadencia" del cine fue Lars von Trier, quien en su manifiesto "Dogma 95" proponia una depuración del cine enfocandose a las historias que narran y no a la "magia" que puede hacer la tecnología cinematográfica. Así, hace este tercer filme de la lista de cuatro a mencionar. Aunque esta película fue filmada en Dinamarca, su temática y dirección era Estados Unidos, como una crítica ácida al género musical. La separación de planos de acción en este film lo hace romper completamente con la idea de musical que ha generado EU, donde al momento en que la historia se desarrolla el "filmmaking" es a manera de handycam, y en el momento que las entrañables canciones de Selma se activa, casi mágicamente, un formato de filmación "tradicional" con gruas, rieles, paneos y cortes (una clara crítica a la artificialidad del musical estadounidense). Sin embargo, la mejor crítica es venciendo al "enemigo" en su propio terreno, con sus propios argumentos. Así, Dancer in the dark no sólo critica sino que es un filme inteligente y devastador (también en oposición a los cada vez más "rosas" musicales gringos) y aunque este film tuvo como característica principal el caos interno, es un bellisimo orden para el espectador. Mis favoritas de esta pieza: "I,ve seen it all", "107 steps" y "This is not the last song".

Cabaret: Tal vez el musical más auténtico e inteligente desde mi punto de vista, superando por mucho a otros como Singing in the rain, Moulin Rouge, Zoot Suit o Marat/Sade. Con la formula del musical de Broadway surge el canto de una mujer sumida en la decadencia, la superficialidad, la indiferencia y unas enormes ganas de vivir. No existe una falla en este film, una historia "facil" que se va trastornando conforme el caos imperante del Nazismo asciende y comienza a revelar todas las grietas sociales de una Alemania decadente, metaforizados en un espectáculo de cabaret donde, por todos lados, llueven las insinuaciones sexuales, sociales, raciales, clasistas, de un país carcomido por su propio dolor, odio e ignorancia. Con una trama cíclica, donde la primera y última canción develan que el mundo sigue rodando, pero que a cada giro éste va deconstruyendose, cansandose, desmoronandose. Liza Minelli, Michael York y Joel Grey nos conducen por los oscuros y sucios pasillos tras bambalinas que van cocinando el ascenso al poder de los nazis y con esto la mayor tragedia humana que se recuerde (además de que "Cabaret" se convirtió en un referente e ícono obligado del orgullo gay). Esta maravilla de Fosse de 1972 tiene muchas de las canciones más ambivalentes que he escuchado y disfrutado (ambivalentes porque te hacen reir, llorar, pensar, enojar pero sobre todo, no quitar la pupila de la pantalla). Mis piezas favoritas de esta película son:... TODAS!!!

Recomiendo ver todas y cada una de esta joyas del musical norteamericano.
Si alguién me puede decir cóm demonios subir un video de youtube a este blog se los agradecere mucho y prometo reeditar este post con un magnífico video de la película Cabaret.

lunes, 11 de mayo de 2009

La más preciada posesión...

No es nuevo que una persona atesore distintas cosas, desde los más excentricos hasta los más sencillos seres humanos siempre tenemos la necesidad de poseer algo...
Hay quienes atesoran amigos, y son sólo sus amigos y cualquier relación que transgreda el sentido de pertenencia de "la amistad" es objeto de críticas (por no decir sermones) sobre la lealtad y cliches como: "creí que eras mi amig@".
Otros atesoran objetos: cajetillas de cigarros, fotos, botellas, ropa, música, cartas del pasado, boligrafos, libretas, relojes, periodicos, "pines", encendedores, cajetillas de fósforos, sellos postales, juegos de video, películas, imágenes, estampas, monedas o billetes de todo el orbe... cualquier objeto que pueda ser adquirido de manera constante y que, si encuentra alguién que también atesore este tipo de objetos, es mirado con despecho y hasta envidia suficiente para establecer jerarquias de calidades humanas: "tiene más que yo pero, a él (ella) le regalaron muchos"...
En lo personal tengo colecciones relacionadas, sobre todo, con el universo del fumador (cajetillas, encendedores, ceniceros), con la actividad intelectual (cd's, películas, libros, boligrafos), de los viajes ("pines", playeras de todos los sitios que he visitado, fotografías) o del futbol (jerseys de clubes y selecciones de muchas latitudes, guantes de portero, "tacos" de futbol)...
Pero ante los tiempos que nos aquejan, nos acongojan y nos tensan, el manejo de la información y del conocimiento es una de las posesiones más recurrentes de nosotros, los "clasemedieros" (medio jodidos, medio tarugos, medio pensantes)...
¿Es justa la acumulación del conocimiento en pos de jerarquizar a la gente? ¿Por qué nos empeñamos en excluir o menospreciar al hombre rural, al hombre de la tierra, al hombre de la "no educación universitaria"? Ante el ocio dictatorial del pánico epidemiológico, encontré entre mis documentos (notese el sentido posesión) un trabajo que lleve a cabo en los inicios de la carrera sobre un libro que he perdido o que tal vez nunca tuve, ya no lo se... la escritura al menos me permite saber que existe y que cumplí con una tarea escolar...
"Tener o ser" de Erich Fromm es el título del libro y comprendo que fue un libro que, en su momento, hizo "trabajar al ratón" un poco más de su acostumbrado aletargamiento. No analizo gran cosa, pero recojo una enorme cantidad de citas que al final del encargo comento. Una cita me hace "clic" con acontecimientos cercanos al presente:

El idioma es un factor importante para vigorizar la orientación de tener. El nombre de la persona [...] crea la ilusión de que es inmortal y eterno [...] el deseo biológico de vivir. Seamos felices o infelices, nuestro cuerpo nos impulsa a esforzarnos por la inmortalidad; pero por experiencia sabemos que moriremos y buscamos soluciones que nos hagan creer que, a pesar de la evidencia empírica, somos inmortales [...] En la sociedad contemporánea, desde el siglo XVIII, la "historia" y "el futuro" se han vuelto sustitutos del cielo cristiano: la fama, la celebridad, y hasta la publicidad (cualquier cosa que parezca garantizar una nota de pie de pagina en los archivos de la historia) [...] Pero quizá mas que nada, poseer propiedades constituye la realización del deseo de inmortalidad [...] si mi yo esta constituido por lo que tengo, si las cosas que tengo son indestructibles, entonces soy inmortal.

El conocimiento es la gran posesión del hombre, da acceso a empleos, a innovaciones del conocimiento mismo, a pláticas intelectualoides... Pero, ¿poseer conocimiento teórico, aprender de memoria citas, poemas, autores, noticias, estadísticas o pasajes de la historia me hace "mejor" persona? ¿Soy "mejor" que el ganadero sólo porque entiendo de política agropecuaria? ¿Soy "más" que el alumno porque yo puedo impartir el conocimiento que aprendí siendo alumno?
Parece que la idea de "tener" conocimiento esta empatada con la del desprecio a aquel que no lo tiene, y parece que si soy un investigador del SNI (una anecdota de este tipo motivó este post) tengo la obligación de menospreciar y excluir a la humanidad porque no es "tan intelegente" como yo.
El conocimiento nos ha dado la oportunidad de "civilizarnos" y al parecer la "civilización" nos ha convertido en barbaros. En esos intelectuales (cito a Galeano) que aman a la humanidad y desprecian a la gente...

sábado, 2 de mayo de 2009

La necesidad de vender...

Motivado por un "memento" que me confirma que eso de los nulos ciberlectores no es del todo preciso, decido hacer un nuevo post en este ya no tan olvidado blog...
La milenaria lengua y tradición china nos dice que la palabra 'crisis' (危機) también significa 'oportunidad' (機會). Al ser una lengua que se plasma por medio de ideogramas, ya sea por casualidad o por causalidad, ambos ideogramas tienen una fonética similar, y como se puede ver en los ejemplos, el segundo ideograma de crisis es el primero en el ideograma de oportunidad... ¿Qué significan estos ideogramas? No lo se. No se leer chino...
El pensamiento occidental no tiene la misma cosmovisión ante palabras que nos pueden parecer antagónicas, aunque sí sabemos que ante una crisis siempre hay alguién que gana... Esto no es bueno ni malo, yo diria que lógico y tal vez hasta necesario...
Ahora bien, ¿Cúal es la diferencia entre oportunidad y oportunismo (en chino: 機會主義)? La real academia de la lengua define la palabra oportunidad como conveniencia de tiempo y lugar; así, es evidente pensar que ante una crisis como la actual, los laboratorios, las clínicas, los distribuidores y las farmacias obtengan un beneficio económico (en cuestiones de salud nunca se escatima) pero ¿es justo que algún "vivales" se levante temprano y vaya a alguna clínica o farmacia y, en evidente contubernio con alguién de adentro de esta instancia, obtenga cientos de cubrebocas y después los venda en el tianguis (por cierto exento de todas las recomendaciones sobre lugares concurridos, etc...) a 7 u 8 pesos? ¿es necesario que una promotora de ventas por teléfono utilice la artimaña de dar consejos para la salud a fin de que uno no le cuelgue el teléfono a las primeras de cambio porque habla a las 8:30 de la mañana? ¿Es justo que la compañia le exija a su empleada un cierto número de llamadas al día bajo amenaza de que no recibirá el salario de esa jornada?
Pero bueno, les debo la definición de oportunismo: Actitud que consiste en aprovechar al máximo las circunstancias para obtener el mayor beneficio posible, sin tener en cuenta principios ni convicciones.
Ante esta defnición los ejemplos anteriores resultan bastante ilustrativos, pero, he aquí el ganador de todas las desfachateces del arte de vender a cualquier costo... ¡Ta, ta, tan!!! ¿No adivinan? ¡TELEVISA!!!
Algunas de las empresas más beneficiadas por estos vertiginosos momentos de tensa calma son sin duda las televisoras, el aumento del rating debido a la atención y la tensión de un pueblo entero no acostumbrado a leer y que encuentra una de las pocas fuentes de información en la "fábrica de sueños"; no conforme ni saciada por el alza de la teleaudencia en sus espacios noticiosos, el día de hoy tuvo la brillante idea de transmitir, durante todo el tiempo que el sol pasaba por encima de nuestras cabezas, películas maravillosas para estos momentos de crisis... "Resident evil" película que trata sobre un virus creado por una transnacional que infecta a una ciudad entera convirtiendola en zombies... Magníficas imágenes de antropofagia, histeria colectiva y miedo total a todo aquello que parezca estar infectado... Despues de esto, otra ganadora de la paz y la tranquilidad de los mexicanos, "La guerra de los mundos" Escenas de histeria colectiva, intolerancia, pánico total en las ciudades atacadas por un grupo de extraterrestres, con un enorme gasto en lo que a efectos especiales se refiere... y claro, ambas películas constantemente interrumpidas por anuncios que pasan de condones a toallas sanitarias, ofertas de supermercado, anuncios sobre la influenza y propaganda del IFE...
¿Es lícito lucrar con el miedo ajeno? o peor aún ¿Esto es una forma de mantener sumida a la población en un estado de shock, como lo menciona la muy querida Anita Iruretagoyena, y aumentar así el estado de dependencia a la "caja idiota"?
Sólo entiendo una cosa... La incertidumbre causa temor, y nuestras instituciones (públicas y privadas) se empeñan en dar pocas certezas y mucho miedo... sobre todo con la eficacia para ser oportunistas.

viernes, 1 de mayo de 2009

No pasaran 100 años...



Con los últimos acontecimentos y en el aletargado cautiverio a la puerta de mi casa en una mecedora con una 30/30 cargada y dispuesta a escupirle una buena saliva de plomo al primer incauto que se le ocurra estornudar, he pensado, pensado y vuelto a pensar... Actividad poco recurrente en mi vida.
Escuchando la canción "100 años" interpretada por el gran "Lupillo" Rivera a ritmo de banda, me pareció escuchar una tonada no tan romántica, sino de protesta, al más puro estilo de la trova setentera latinoamericana.
¿La canción va dedicada a una mujer que pasa de largo ante la mirada de un hombre con ojos de perrito recien regañado? o, acaso ¿No es un grito de dolor y nostalgia del pueblo ante un gobierno indiferente? Al fin y al cabo, el objeto del deseo no es ni para dedicar un esbozo de humanidad ante el sufriente deseador. Sin duda, para llegar a esta idea, el ocio y la imaginación son incurables virus que infectan el alma humana.
Comienzo a indagar en el huracan de la divagación.
¿Qué pasó un día como hoy, con la sociedad novohispana, de 1809? Los criollos se hartaban del gobierno de la corona española y empezaba a cocinarse la loca idea de la independencia...
¿Qué pasó un día como hoy, con la sociedad mexicana, de 1909? Madero fundaba el Partido Nacional Antirreleccionista, Para tirar al primer defensor de la "no-reelección", Porfirio Díaz, el indio que llegó a general, el general que se volvió presidente, el presidente que se volvió dictador... Nada nuevo en la historia independiente de Latinoamérica.
Y la pregunta obligada con la voz trastabillada de Rivera en el fondo es, ¿Que está pasando el día de hoy, con la sociedad mexicana, de 2009?...
¿Es este el vaticinio de que "no hay mal que dure 100 años"? ¿De que, según el gobierno, México es un país poco paciente, porque todos los proyectos de nación no duran 100 años... O que, los mexicanos somos tan sensatos que sabemos que un proyecto necesita tiempo y por eso les permitimos el cabalístico numero de 100 años para ver que tal funcionan y ni uno más?
Bien lo dice la frase: "Aquel que no conoce su historia esta condenado a repetirla" y el mismo Marx hablaba de ciclos en el materialismo histórico.
¿Sera que el modelo democrático implantado por el PRI, refrendado por el PAN y defendido por el IFE, ya tuvo su oportunidad y se vienen tiempos muy movidos para el país?


Así que, querido gobierno, dedicada con poco amor y mucha felicidad... ¡Ah! y la foto es de la "epidemia" de los cristeros en 1928.

Pasaste a mi lado
con gran indiferencia
tus ojos ni siquiera
voltearon hacia mí.
Te ví sin que me vieras
te hable sin que me oyeras
y toda mi amargura
se ahogó dentro de mi.
Me duele hasta la vida
saber que me olvidaste
pensar que ni recuerdos
merezca yo de tí.
Y sin embargo sigues
unida a mi existencia
y si vivo cien años
cien años pienso en ti.
(Y NI UNO MÁS!!!!)

lunes, 27 de abril de 2009

Disculpas...

En estos días de "malas influenzas" tuve la oportunidad de conversar sobre una de las entradas de este blog con la tal vez única ciberlectora de este olvidado blog...
Quiero ofrecer una disculpa pública por la entrada "Recuerdo de hace 10 años..." donde trate sobre la manera en que los "pumas" de la UNAM cambiaron su giro coincidentemente con los tiempos de la huelga en la universidad hace 10 años.
Es cierto, nunca habra un movimiento, una teoría, una escuela, una corriente de pensamiento totalmente pura, y en las entrañas de los tonos grises uno puede decir que un matiz cenizo es más bien negro o blanco.
Ofrezco una disculpa principalmente por lanzarme a escribir algo en lo que el único acercamiento que tuve fue superficial y en general, bastante lejano.
Espero no haber metido la pata más alla de un planteamiento de un aficionado al futbol que vio como una playera cambió de tener un pumota en el pecho a tener un puma con logotipos, camino obligado de todo aquello que, para bien o para mal, entra en el mundo de lo mercantil.

Mis más sinceras disculpas a todos los nulos ciberlectores a los que haya podido ofender.

miércoles, 22 de abril de 2009

Recuerdo lejano de hace 10 años...


Hace diez años me encontraba peleando por terminar la prepa abierta... Si la memoria no me falla, recibiendo una noticia que cambiaria mi vida de manera determinante, anularon mi calificación de "Textos históricos II" ¿por que? habia muchos examenes iguales, y como la SEP no puede soportar que los alumnos usen claves, pero sí soporta con mucho dolor que se pague por ellas, anuló el examen (para que a la próxima que se abriera convocatoria a la evaluación de esa materia volviera a vender claves). El asunto es que esto provocó una serie de eventos afortunados que, sin duda, me tienen en donde estoy hoy...

Pero fuera de los bemoles que pudiera sufrir un joven provinciano con la educación abierta, sucedian cosas más relevantes para la vida del país... Zedillo se hacia de la vista gorda y de orejas flacas ante los cuestionamientos de los vínculos de su esposa, Nilda Patricia, con el narco, la selección se preparaba para la Copa América de Paraguay, Fox ya llevaba rato haciendo campaña proselitista gracias a sus tan recordados "amigos" y comenzaba la huelga en la UNAM.

De los primeros eventos no pasó nada, Nadie proceso a la primera dama, la selección no ganó nada, Fox fue presidente y no hizo nada (bueno si hizo, y mucho, me refiero a que no hizo nada bueno). Pero con la UNAM sí pasaron muchas cosas, no sólo perdio 9 meses de clases, millones de pesos por cada dia que no tuvo actividades y credibilidad, que fueron los rubros que más exaltó la "omnisciente" televisión. La UNAM perdió identidad.

Yo estuve ajeno a todo el proceso de la huelga, en parte por no ser una persona informada y en consecuencia sólo veia los noticieros televisivos por la sección de deportes. Por otra parte porque mi recuerdo más presente de la huelga fue cuando regrese de un viaje donde me olvide de todo lo que pasaba en mi país y el 12 de diciembre me tope con la nota de que miembros del CGH habian ido a hacer disturbios a la embajada de EU... Pero, ¿qué chingados fueron a hacer allí? -fue mi exaltada pregunta ante la mirada inquisitiva de la sobrecargo de Aeroméxico.

No entendia que hacia el CGH en la embajada de EU, no entendia que después de 3 meses y medio de ausencia la huelga siguiera. No entendere como la UNAM fue perdiendose, junto con un gobierno intolerante, hasta el punto de terminar mimetizandose.

Soy fan futbolero y creo que de las cosas que más me dolio de la post-huelga fue ver mancillada la camiseta de los "Pumas", el último vestigio de la dignidad de una camiseta en el futbol mexicano, la única playera que sólo se manchaba con lodo, pasto, sudor y hasta sangre, ahora tiene manchas inborrables de cuchilladas mercadotécnicas, botón de un país que al no tener identidad, la compra, esto es muy cómodo. Llevamos dos sexenios de presidencias logradas por la magia de la mercadotecnia, y es una formula, al parecer, eficaz.

Si nuestro país se ha convertido en un cachorro de lo que dicta la moda mercadotécnica, uno esperaria que una institución del tamaño de la UNAM fuera algo aparte, lamentablemente a la directiva de uno de los emblemas del futbol mexicano les parece más importante anunciar un banco que evadió impuestos al venderse al capital global, olvidar la esencia de ser jugador de los "Pumas", -¿Quieres jugar? tienes que estudiar- Los jugadores de la UNAM (antes de la huelga) tenian que estar inscritos en algún plan académico, desde estar en el CCH o en algún diplomado no de la UNAM, de cualquier universidad, según fuera el nivel educativo del jugador. "Pumas" es ahora un equipo confundido con todos los equipos del mundo, el jugador, la camiseta y el club es un artículo de venta de imagen, es un comercial que corre, y besa una marca de cerveza después de anotar un gol. La costumbre de besar el emblema del club permanece, la costumbre de que un club se de a besar, no.

Esta es una corta visión de las consecuencias de la huelga de hace diez años, que como todo en este país se queda en grandes proyectos y en grandes decepciones, por algo festejamos el INICIO de la independencia, el INICIO de la revolución, recordamos el INICIO del PNR, el INICIO de la insurrección del EZLN y ahora también el INICIO de la huelga del 99 en la UNAM.


Saludos nulos ciberlectores.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

John Malkovich en México


Hola otra vez mis queridos ciberlectores. Tratando un tema de por sí bastante interminable y en gran medida ocioso, pero que considero que ya que esta de moda en el futbol, en la academia, en la literatura, en el gobierno, etc. ¿por qué el teatro se iba a quedar atras?

En la revista proceso de esta semana aparece un articulo sobre la llegada a México del actor y director John Malkovich, a quien actualmente podemos disfrutar en la pelicula Burn after reading de los hermanos Coen.

En fin, el señor Malkovich no viene a promocionar la película en la que participa, no, no, no. Viene a dirigir, y no es cine, no, no, no. Viene a dirigir una puesta en escena de la obra The good canary de Zach Helm. El elenco, rebosante de las nuevas estrellas de taquilla, esta formado por Daniel Jimenez Cacho, Diego Luna, Mariana Azuela, Bruno Bichir, entre otros; y producida por Gael Garcia Bernal y Diego Luna, quienes ya se han establecido en el ámbito de la producción escénica tanto en cine como en teatro.

La pregunta es: ¿Por qué traer a un director y actor del extranjero si existe material de calidad de sobra en México en lo que a dirección escénica se refiere? Si bien esto puede parecer ocioso, me inclino a pensar en un ámbito más alla de lo estético, el de la taquilla.

No es nuevo que el teatro comercial o de gran producción, ha incursionado a México con cierto empuje y que se ha logrado consolidar gracias a las inversiones estratosfericas de Carlos Slim para deducir sus impuestos, esto es legítimo y no pienso ahondar en ello. Los musicales de Broadway que se han repetido en México han logrado cierto exito y se continuan produciendo puesto que es una fuente de trabajo para los actores, cantantes, bailarines, directores de escena y demas personal que participa en cualquier montaje teatral.

Ahora bien, traer a un director como Malkovich que, con todo respeto, no esta a las alturas de un Peter Stein o un Peter Brook o un Mike Nichols o un Peter Greenaway, grandes directores teatrales reconocidos en todo el mundo (y que podrian hacer un aporte estético más que taquillero al teatro mexicano), me hace pensar en la taquilla, en el asqueroso dinero, Tulio como diría Juan Carlos Bodoque de 31 minutos.

Si bien de entrada ya hablamos de dos o tres estrellas de taquilla que jalan público por su simple presencia, ¿la dirección de Malkovich es tan necesaria en este ámbito? ¿No existen grandes directores en México que no le piden nada a ningun director extranjero como Tavira, Mendoza, Acosta, Caballero, etc.?

Aquí radica el meollo del asunto, alguna vez alguien me dijo que qué teatro no es comercial, y es muy cierto que toda producción teatral pretende solventar gastos con ingresos de taquilla, sin embargo este evento me conduce a una respuesta. El teatro "comercial" es aquel que basa el material creativo en medida de su potencial para atraer gente a la taquilla, no en su potencial para crear una obra artística de determinadas caracteristicas y estilo.

¿Esto es legítimo? Sí. ¿Es legítimo traer un director sólo para que rinda en taquilla y que la puesta en escena pase a segundo término, amen de su calidad estética, y privar a elementos sino nacionales pero que radican y contribuyen en nuestro país? No lo se.

Una cosa es cierta, este proyecto dara de que hablar, sólo espero que de qué hablar teatralmente y no economicamente.


Paso el dato de la puesta en escena por si alguno de mis nulos lectores quiere pasar a darse una vuelta:


El buen canario de Zach Helm

Dirección: John Malkovich

Actuaciones: Diego Luna, Daniel Jimenez Cacho, Mariana Azuela, Bruno Bichir, Martín Altomaro, Jorge Zárate y Yuridia del Valle.

Teatro de los Insurgentes a partir del 26 de noviembre.(diez semanas en cartelera)

Horarios: por confirmar.


Un saludo mis nulos ciber lectores, y esperando que esto por lo menos nos de algo que hacer en el fin de semana, y sobre todo para platicar de teatro.

miércoles, 23 de julio de 2008

Capturing the Friedman. Parte 1 de 3.


En la inconmensurable dicha de convalecer "siempre con la pierna en alto" reví uno de los documentales más desconcertantes que he tenido oportunidad de conocer, Capturing the Friedman, un extraño documental sobre la histeria colectiva y la piedra angular de la sociedad norteamericana: la familia de clase media. Un extraño envio de pornografía infantil es detenido en la aduana estadounidense, la investigación apunta al destinatario, Arnold Friedman. El único dato fehaciente del documental es este, al Señor Friedman le enviaron pornografía infantil de los Paises bajos. Lo que sucede despues es el caos, ¿Cómo un profesor, físico, padre de una familia de clase media, que tenia una escuela de computación puede de pronto convertirse en un pedófilo monstruoso? El sistema judicial norteamericano toma cartas en el asunto y con una orden de cateo entran en la casa Friedman encontrando pilas de revistas de esta misma especie, la cosa es que el informe dice que se encontraban por toda la casa, lo cierto (o al menos eso muestran las fotos tomadas en el cateo) es que las revistas estaban en un sitio oculto a la vista en el estudio del señor Friedman.

La noticia se esparce, los medios toman cartas en el asunto y comienza una guerra contra los Friedman, de algún sitio (la investigación previa para tener un caso en contra de Arnold Friedman) aparecen decenas de niños que fueron vejados y abusados sexualmente por el señor Friedman y el menor de sus hijos, Jesse, que en ese momento cuentan con 50 y 18 años respectivamente, lo que inicialmente pareciera un simple juicio por tener pornografía infantil y que se limitaba a 15 dias de carcel y una fianza cara, pero pagable por la clase media norteamericana, se convierte en innumerables casos de abuso infantil y una fianza de un millón de dolares. Al no tener esta cantidad de dinero, los friedman entran a juicio. Los elementos son dudosos, lo dice el mismo oficial a cargo de las investigaciones: "El juicio se basa, sobre todo, en el testimonio de los niños y no en pruebas físicas, que son insuficientes".

El final de la primera parte del documental, que pareceria bastante, es que Arnold Friedman se declara culpable para salvar a su hijo de la carcel. Condenado de 10 a 30 años en prisión, el padre es encarcelado en 1988, acusado de innumerables abusos a menores. La familia friedman comienza a resquebrajarse.

La segunda parte de este articulo, el juicio de Jesse y la persecusión de la sociedad, los medios y las autoridades a esta familia que vive en el paraiso suburbano de Great Neck en Long Island y representa el sueño americano.

domingo, 6 de abril de 2008

La búsqueda eterna del yo.






Hace algún tiempo volví a ver por primera vez "La dolce vita" del gran maestro del cine, Federico Fellini. Que terrible trancazo me fuí a dar. Marcello intenta encontrar un sitio para sí. Vaga por los distintos mundos, todos tratados magitralmente por el ojo mágico de Fellini: desde el retorno a la vida de la campiña con su padre, hasta el glamour hollywoodense; pasando por el mundo intelectual, por la fé, por la nobleza decadente que llega en estado de putrefacción al siglo XX y culmina en la inevitable caida en la nada, en la banalidad, la superficialidad, lo inverosimil.

Creo que la premisa, la busqueda constante del yo, un yo pérdido en la decadencia de los valores, de las ideas y del cual no hay salida... o más bien, sí la hay. Esta ahí, justo frente a ti, pero no quieres verla, no quieres oirla, estamos tan ahogados en la monstruosidad de la posmodernidad que nos negamos porque somos incapaces de adoptar un compromiso con nosotros mismos y nuestros intereses, al fin y al cabo el mundo posmoderno puede ser muy seductor.

El retrato de una humanidad corrompida, ávida de soluciones inmediatas, de un ser humano ocupado en parecer y olvidar el ser, todo a través de la historia de Marcello, el escritor que vive del chisme y que, cuando piensas que no se puede ir más hacía abajo, termina en el mundo de la publicidad, metáfora de la mentira maquillada de valor. Sin duda, Fellini nos muestra una visión, bastante pesimista, de un mundo pérdido en el absurdo de todo lo que lo conforma.

Al tratar las relaciones humanas existe una constante: la incapacidad de comprometerse con el otro. Esto es lógico, ante una total desubicación existencial, es imposible ubicarse en el otro, y si existe esta ubicación es completamente falsa. Desde la primera secuencia vemos esto. un Jesucristo desubicado, volando por una Roma a medio construir y que retorna al Vaticano. ¿Cúal es el sentido de esto? simplemente que Marcello intente sacarle un teléfono a alguna de las chicas que se asolean en una azotea.

A partir de este punto, la vertiginosa caida de Marcello nos conduce a la desesperación. Que opte por cualquiera de las personas que tiene enfrente. Que se quede con Anita Ekberg en la fontana di Trevi (La tetona de Fellini de "si volvieran los dragones" de Fito), que se quede con la mujer dominante que lo espera en casa, que vaya con la aristrocata golpeada, que se encomiende al falso milagro, que vaya a discutir sobre poesia con el intelectual que mata a sus hijos y se suicida, que regrese con el "rabo verde" de su padre a la campiña, que se quede con las putas del cabaret, pero sobre todo que vaya con ese ángel y termine su novela. No lo hace, prefiere seguir en la monstruosa superficialidad de "la dolce vita".
Los ideales han caido, la sociedad ha caido, el mundo se enfrenta a su espejo monstruoso y permanece apático e indiferente ante sí mismo.

Sólo me queda unas preguntas ociosas ante esta pelicula: "La dolce vita" causo revuelo en el año 1960 por estos planteamientos, ¿Cómo llegamos a este nuestro presente? ¿He tocado fondo?

Prefiero velar ese maldito espejo y soñar en una pagina porno del internet.

jueves, 7 de febrero de 2008

Carta a la "comunidad teatral"

Hace poco más de sesenta años fue fundada la primera escuela de Arte Dramático en México, gracias al esfuerzo de personas que durante toda su vida profesaron el fenómeno teatral, como dirían en el argot pugilístico “con más enjundia y pundonor que con técnica”. Su amor al arte teatral fue lo que los llevo a presionar tanto autoridades como instituciones para poder fundar un centro de formación teatral en el país.
Ya con más de medio siglo de este logro en las espaldas, la llamada "comunidad teatral" mexicana parece poder ser todo menos ésto. ¿Cuantos egresados viven de su profesión? ¿Cuantos se ven obligados al "chambismo" o a la prostitución televisiva, que si bien está en todo el mundo, en nuestro cachito de tierra parece acentuarse? ningún proyecto icluyente surge de las instituciones, de las universidades o de la iniciatuva privada. Solo algunos cuantos pelean por su propio lado, más en pos de la filosofía acomodaticia burocrática que por un crear un fenómeno teatral sustentable.
No podemos decir que esto ha sucedido por la falta de gente de proyectos, por aquí han pasado gente como Seky Sano, Martín Acosta, Hector Mendoza, Mercedes de la Cruz, Claudia Ríos, Julio Castillo, Luís de Tavira, Ludwik Margules, José Sole, José Caballero, Raúl Zermeño, entre otros. Lo que sí podemos decir es que a pesar de su genio, de su conocimiento, de sus proyectos, no han alcanzado a amalgamar con esta "comunidad". Tal parece que se vuelven fantasmas que rondan en la butaqueria y los camerinos, en las bocas de los conocedores, de los cultos del teatro mexicano; anhelando una época dorada que, como todos los grandes proyectos mexicanos (la independencia, la revolución, la democracía), se quedan sólo en las buenas intenciones.
Por si fuera poco en los últimos tiempos el teatro mexicano ha tomado una tendencia contradictoria, que ya poco tiene que ver con esta idéa de la "comunidad teatral": la voracidad y la depredación. Hemos caído en el juego cómodo de la falsa competencia, lo cómodo de no ser críticos, sino criticones. Vemos a nuestros compañeros como aves de rapiña que vienen a comernos las entrañas, a demostrarnos que son más que uno. Esto, en el ámbito externo, desgraciadamente, tiene mucho que ver con la penosa situación que vive un país acostumbrado e incapaz de sorprenderse e involucrarse más alla de lo inmediato. Al interior, con pequeños rencores, filias o fobias, frustaciones, conveniencias, burocracia, envidias profesionales o solo Dios sabe, hasta problemas maritales. Estas actitudes afectan directamente el trabajo profesional, el verdadero objetivo del teatro: confrontar al hombre consigo mismo a través de la propuesta escénica. El teatro es un arte colectivo, y como tal no existe la competencia sino el compartir un escenario, por esto no podemos quedarnos solamente en la criticonería, sino en adoptar una postura, tanto ideológica como estética ante el agreste acontecer que nos mantiene siempre a la defensiva.
¿Qué no fue suficiente con las tonterías de Sarita Bermúdez, de nuestro presidente Fox o de la aparición de Felipe Calderón, de quien ya se nos olvido el recorte de más del 30% al presupuesto den educación y cultura porque no tiene un sentido estricto de mercadeo? Nos hacemos pedazos entre nosotros, cuando ya hay alguien que hace ese trabajo; y nosotros que, supuestamente, estamos en el mismo barco, queremos hundir a los que están en la proa, y los que estamos en la proa queremos hundir a los de la popa; al final nos hundimos todos.
Hacer teatro en estos tiempos es extremadamente difícil, ante la apatía de las instituciones y de la sociedad aun más; y nosotros nos ponemos trabas por cuestiones privadas, sin entender que al fin y al cabo las mayores trabas ya se han puesto desde la aparición de las leyes de la oferta y la demanda. ¿Para qué criticar a los colegas, si hay suficiente material de crítica en el mundo fuera de estas cuatro paredes? Critiquemos a la sociedad, critiquemos nuestros vicios, critiquemos al mundo por la guerra, el hambre y la destrucción del planeta; critiquemos el racismo, la intolerancia, critiquemos el sentido de la existencia, el poder, critiquemos al ser humano, en el teatro.